Miguel Parra Urrutia
Miguel Parra Urrutia 

Proposición Estetica

Miguel Parra-Urrutia

Nació en concepción chile en 1969.

 

Desde el año 1996, Miguel Parra Urrutia, comenzó la exploración formal en su producción plástica y sus múltiples conjugaciones. Este trabajo abarco técnicas contemporáneas como la serigrafía, la fotografía, el video, la impresión numérica y otras técnicas o disciplinas tradicionales como la pintura al óleo y otras de origen artesanal como el batik, el bordado y el pirograbado.

Todas estas experimentaciones al servicio de una imagen contundente y mestiza, que en sus propias palabras conducían a la representación genérica, de diversas problemáticas del mundo actual. Estas imágenes, fueron transferidas sobre grandes formatos y sobre soportes textiles, suertes de retratos analógicos, de un ser humano genérico. cromos religiosos, telas extendidas, y la utilización de telas sueltas, sin ningún soporte rígido, expuestas al viento y la intemperie que son en si mismas una interrogación y en cierta forma un dialogo con la diversas representaciones humanas de la errancia.

Sus instalaciones de esa época se inspiran a la vez, de su experiencia de expatriado, de errante, y de viajero, forzado por la historia de su país y su propia historia. Miguel, deja su país de origen, auto exiliándose, por razones que dicen mucho de su condición social y de sus propias convicciones existenciales. Su trabajo en Francia con emigrantes, y personas supeditadas a la vulnerabilidad social, han sido desde esos años un tema recurrente en todas sus diversas experiencias plásticas. Es por esta misma razón que en cierta forma el mismo ha querido «encarnar» la idea de circulación, adelantándose a la idea de aldea global, de red, convirtiéndose en una verdadera motivación en su trabajo hasta el día de hoy.

La representación figurativa, el empleo de técnicas, pictóricas clásicas, los grandes formatos, el recursos a procedimientos informáticos y tecnológicos variados, la cita autobiográfica y los conocimientos sociológicos, le han servido para descifrar de forma singular el contexto socio-político contemporáneo, , caracterizando su producción visual.

Su instalación «Notre dame de faubourgs» 1999 ( con la cual causo, un gran impacto en la critica universitaria francesa) viene a ser un arquetipo en el trabajo de reproducción que aplicara en otras instalaciones posteriores: Sobre un mantel, originalmente utilizado en la mesa familiar de su casa en chile, el reprodujo el retrato mortuorio de su madre. Imagen litúrgica impresa, repintada, y bordada, que hace eco con las siete servilletas que representan a cada uno de sus hermanos.

Ya en el año 1992, había trabajado con soportes liberados de la rigidez del cuadro y libre de todo tipo de impronta.

«Emblematica» fue una instalación concebida como una serie de estandartes; en los cuales ya hacia converger varias técnicas. Estos emblemas para los nuevos conquistadores, fue en su momento una re-lectura del proceso de unificación colonial en América latina y un “memorial” de los 500 años del descubrimiento de América.

Mas tarde el año 1998, re-interpreta el mismo procedimiento técnico, pero esta vez, se limita a trabajar con un singular modo operatorio de transposición fotografía de grandes dimensiones.

«  ocho horas » es una reflexión visual sobre las políticas laborales y los cambios en el código del trabajo que rigen hoy en día, en Francia. Para esta instalación, que fue producida por el rectorado de Paris, Miguel hizo una investigación teórica con un sociólogo, trabajando por mas de seis meses con los obreros manuales de la universidad de Paris. Esta instalación tomo forma de « galería de retratos » a la manera del renacimiento, pero su característica principal era que los retratados, no pertenecían a ningún circulo de poder. La visibilidad de personas anónimas, ausentes, de las decisiones académicas, se tradujo por decisión propia en un manifiesto , que revertía los códigos hasta la hora establecidos, en las políticas de visualidad dentro de la universidad. La instalación fue montada en la biblioteca, como una forma de hacer entrar, en el lugar mas protegido de la universidad, aquellos que por la noche se ocupaban del aseo, del mantenimiento eléctrico, etc.

 

Con « Feria Libre Memorial » (2000) – su trabajo sale del registro de la memoria intima, para adentrarse en campos del pensamiento, mas complejos y volcados definidamente hacia la critica cultural. El gesto se hace, se resuelve, de forma mucho mas concreta en la representación del hecho político, proponiendo un espacio colectivo de reflexión, donde la noción misma de comunidad se encuentra a la vez representado e interrogado, mas allá de la memoria oficial. Esta instalación consistía, en una bandera chilena, construida, cosida, con diversas prendas de ropa de recuperación. Metafóricamente, estas ropas, eran los últimos vestigios de sus compatriotas detenidos desaparecidos, y que venían a ser la representación ultima de un drama nacional. Esta instalación, se fundamenta en el mito de los pescadores desaparecidos en alta mar, a los cuales en su país, le dan sepultura simbólica, a través de la exposición de sus vestimentas. También, como su titulo lo indica, se refiere al mercado paralelo, de las ferias libres, donde se puede comprar ropa a muy bajo costo, y que sin duda, es otra metáfora, de la dominación del sistema de libre mercado.

Si su trabajo desde siempre a estado ligado, con la idea de viaje, de transito y de circulación, esta problemática, se volverá mucho mas decisiva, a partir del año 2003. Si instalación «Los niños del viento », es premiada en varias ocasiones por su innovación, y por inscribirse definitivamente en el paisaje del arte contemporáneo francés. Es necesario recordad, que con esta instalación, el espacio expositivo, cobrara una real importancia. La problemática del abuso sobre niños y todos los traumas que esto implica, activa, una lectura del espacio utilizado, como es el caso de su exposición en un refectorio para niños huérfanos, utilizado desde el siglo XVII hasta el año 1962. La misma experiencia se repetirá en la cuidad de Essaouira Marruecos, cuidad donde el artista partió en residencia el año 2005. En esta cuidad la instalación fue montada en un antiguo palacio real, donde en algún momento se organizo el trafico de niños esclavos. Mas tarde el año 2009, la instalación fue montada en una capilla gótica, en Francia, donde se procedió en el siglo XVII a la incineración de niños muertos de cólera y otras epidemias. En este mismo lugar durante la segunda guerra mundial, los niños judíos perseguidos por el nazismo fueron escondidos por las llamados justos, Miguel re-plantea así, el concepto de justicia, frente a la aberración xenofobica…

El año 2006, retorna a Chile, con la motivación de mostrar públicamente su instalación “ casa pecado” . esta obra había permanecido guardada durante mas de diez años en un taller en la cuidad de Concepción. Con esta obra el artista obtuvo su titulo de licenciado en artes mención pintura. Su fundamento toma cuerpo en la representación de un tema largamente trabajado durante el periodo colonial en los diversos centros de producción pictórica. Los siete pecados capitales, como sujeto, es asumido a partir de una iconografía fuertemente influenciada por la escuela de Londres, pero de una factura técnica que nos recuerda los códigos y las normas de la pintura colonial. . Siete pecados, pintados sobre siete puertas que fueron expuesta por un día el año 1996, en una playa del litoral pacifico, en las costas de la octava región chilena. Debido a su partida de chile, este trabajo no fue mostrado públicamente, hasta el año 2006, eligiendo esta vez como lugar de instalación, la galería central de la antigua cárcel de Valparaíso.

Su ultimo trabajo «Louis eden projet» es definido, por el mismo como un «work in progreso» jugando así, con la idea de obra híbrida, en construcción permanente, en devenir. Este trabajo que lleva el nombre de un personaje mítico, hace referencia a lo austral, lo perdido, lo exótico, el indígena patagón, obligado a hacer suyo un nombre, de origen extravagante e inusual: Eden. La primera parte del nombre: Louis, se refiere a los nombre usados por los últimos reyes de Francia. La génesis de este trabajo es una serie de dibujos de factura clásica, que posteriormente a servido como story board para una serie de videos, que en palabras del artista realizara «por siempre y para siempre». Este trabajo, se vuelve dinámico por los conceptos de «no localización/ circulación planetaria» y actúa sobre la dialéctica «perturbación de la identidad / identidad múltiple» y se cristaliza así, en el personaje , que es por definición propia, mitad héroe - mitad humano, payaso contemporáneo, obrero universal, personalidad relevante del barrio, personaje de ciencia ficción, sin domicilio fijo, viajero sin equipaje… sus desplazamientos se realizan de forma extraña a través de espacios algunos habilitados al turismo de masa, como otros, que son la parte oculta de la sociedad de consumo. Lugares de destierro, zonas de transito, no lugares, espacios intermedios… el atraviesa los continentes, como único ser errabundeando a través las zonas devastadas. Su casa es una carpa blanca, que tiene las mismas dimensiones, que las carpas utilizadas por la O.N.U. en zonas geográficas marcadas por conflictos bélicos, por catástrofes naturales y en los llamados campos de refugiados.

La carpa ha sido enteramente bordada en su parte interna; con representaciones heteróclitas, de mundos desparecidos, de arquitecturas fantasistas, de vegetación y flora inexistente, de mundos subterráneos. De paraísos terrestres, de promesas divinas. Este Eden contemporáneo, es la mitología de pacotilla, promulgada por los sistemas religiosos, y la diversas nuevas promesas de un estado de bienestar permanente, promovidas por la sociedad de consumo.

Louis Eden , va vestido siempre, del mismo buzo, overol de trabajo de color blanco. Uniforme universal del obrero, del explotado. A pesar de su condición de pobre, el tiene un casco supersónico, no come nunca, pero dice amar la comida prohibida por las religiones «del libro»

Louis Eden projet es un dispositivo multimedia que a tomado diversas formas: sitio Web, diario intimo, collages numéricos, instalaciones, proyecciones video gigantes, relatos e historias de vida, performance, disco de música electrónica, etc…en si mismo constituye una metáfora del desplazamiento de los pueblos, a la hora de los desastres ecológicos, la circulación de capitales humanos, financieros y económicos.

 

Su trabajo video, desde el año 2000, se focaliza , en la representación del paso del tiempo. Y el desplazamiento a través de los territorios que el llama mentales.

Según el no le interesa, cautivar la mirada de los espectadores, a través del abuso de los diverso programas de edición numérica. Mas bien dice, querer, mostrar la realidad, un espacio de realidad, en el cual, el espectador pueda detenerse, y presenciar, un hecho, una actitud, una emoción, sin artificios. Si bien es cierto, su forma de concebir la imagen es muy próxima del cine ( por su factura, por su calidad, por la técnica) sus videos no son narraciones, ni presentan ningún tipo de dramaturgia. Esto sin duda remite a la formación inicial del artista: la pintura. Esta disciplina es sin duda, el eje esencial en su trabajo video. Sin caer en la cita fácil, el artista despliega un gran conocimiento, y que con mucha humildad, intenta concretizar de forma idónea, singular, inscribiéndose así, en una dinámica de continuación histórica, como una forma de rendir homenaje a la disciplina que para el continua siendo la mayor.

Por esta razón, y extrañamente, su trabajo en pintura es en cierta forma preservado por el mismo. A pesar de sus múltiples experiencias visuales, la pintura, es la disciplina que según el lo ha caracterizado desde siempre. Su producción extra pictórica, esta plagada de referencias a su propio trabajo pictórico, y los temas, son de la misma índole. Según el, su intermitencia en la pintura obedece a la búsqueda de la madurez en la observación del sujeto. Con ello rinde homenaje a sus maestros, a sus propios maestros.

El trabajo de Miguel parra Urrutia ha sido reconocido por su calidad, su rigor formal y su singularidad, por organismos internacionales y por la critica especializada. Lejos de toda idea ligada con un plan de carrera, y a pesar de todos sus méritos su trabajo obedece esencialmente a una forma de ver la existencia y de que forma el arte reflexiona sobre esta.

Ha representado a Francia en numerosas bienales de arte contemporáneo. Su reflexión artística constantemente, ha sido puesta al servicio de la visibilidad de aquello que la historia o la sociedad no quieren mostrar.

 

 



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© Miguel Parra Urrutia